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sábado, 21 de noviembre de 2015

Julio Verne: los límites de la imaginación

En pocas palabras: La excelente propuesta para el invierno de la Fundación Telefónica es esta exposición sobre Julio Verne y los límites de la imaginación; la  ocasión de apreciar los fondos que existen en Madrid sobre la obra de este autor francés que rompió las barreras de la imaginación.
Descripción: La exposición cuenta con una serie de instalaciones que se suceden una tras otra para adentrarnos en el mundo de las obras de Julio Verne. Empezamos viendo ejemplares de sus obras publicados en España para pasar a dos instalaciones: una que recoge todos sus personajes poniendo el énfasis en sus nombres (ya que a Julio Verne le gustaban los anagramas y utiliza éstos en los nombres de sus personajes), y otra que recoge la diversidad de los animales que jugaron un papel importante en sus obras (así, por ejemplo, una imagen de un calamar del tipo que utilizó en "Veinte mil leguas de viajes submarinos"). En la siguiente parte, se encuentran carteles de películas inspiradas en sus obras y una vitrina con inventos de la época como instrumentos náuticos, una máquina de diapositivas, una máquina para emitir mensajes en Morse, etc. Pasamos entonces a otra instalación que proyecta sobre un mapa del mundo las rutas de los viajes que se llevan a cabo en sus obras como la ruta de "Viaje al mundo en 80 días". Le siguen otras instalaciones sobre la riqueza del mundo del océano (incluye una escafranda y, por ejemplo, una maqueta de un barco procedente del Museo Naval de la época de Julio Verne), los hielos, los viajes en globo y por supuesto, los viajes a la luna que ocupan la parte final de la exposición con diversas instalaciones (destacan los carteles de viaje a la luna). Como datos curiosos, se informa sobre otros personajes que fueron aventureros o exploradores que lograron realizar los viajes que Julio Verne imaginó.
Lo mejor: Un panel de círculos blancos que forma una luna con sus cráteres recogiendo cada uno de ellos una forma imaginada por el hombre de ir a la luna: águila gigante, droga, gotas de rocío, ¿quién da más?

Comentario: El objetivo de la exposición tal y como se describe en el folleto (que no reparten por defecto, sino que hay que coger en la entrada antes de subir) es sumergir al espectador en el mundo de Julio Verne para que, como un explorador, pueda cruzar tierras, mares, cielos, desiertos helados y viajar a través del tiempo y del espacio. El problema es que las instalaciones se suceden sin que quede claro cuál es el recorrido, ni cuál es el objetivo final de la exposición. 
Con un título tan sugerente como "Julio Verne: los límites de la imaginación", el espectador espera mucho más y la exposición deja con hambre. Apenas se nos cuenta nada ni de la vida de Julio Verne ni de sus obras. Uno/a pasa por las instalaciones teniendo que buscar, a veces con esfuerzo como en la instalación de las formas de ir a la luna, el cartel con la explicación para entender lo que se está viendo. Con respecto a los fondos literarios, si resulta interesante ver ejemplares originales de sus obras editadas en España, es decepcionante comprobar que casi todo procede de fondos editados en castellano (hay muy poco editado en francés). Algunos objetos están puestos como setas, como la maqueta del barco que procede del Museo Naval de Madrid y que no representa un barco de sus obras sino simplemente un barco de la época. No hay un verdadero esfuerzo de traer objetos originales, parece un reciclaje de objetos que ya están en España y que simplemente se han reordenado. En este sentido, a pesar de que la exposición cuenta con instalaciones que son sugerentes y originales, el objetivo no está del todo conseguido. Da la sensación de que no pretendían hacer una retrospectiva sobre Julio Verne, sino reunir objetos curiosos, y hacer instalaciones que recogieran algunos aspectos de sus obras. También incluyen paneles que informan sobre exploradores o aventureros que llevaron a cabo los viajes que Julio Verne imaginó pero entonces, la exposición no debería llamarse Julio Verne. Eso sí, hay que reconocer que la especialidad de la fundación Telefónica es crear instalaciones que siempre están muy logradas y casi siempre resultan muy originales;solo por eso siempre merece la pena acercarse a la Fundación.
Puntuación: Aprobado raspado; está bien pero te quedas con muchas ganas de más.
Datos prácticos: Espacio Fundación Telefónica. Martes-Domingo 10h -20h. 6 noviembre 2015-21 febrero 2016. Entrada Libre.


sábado, 10 de octubre de 2015

Edvard Munch: Arquetipos



En pocas palabras: La apuesta del Museo Thyssen para el otoño es esta exposición, que recoge ochenta obras del pintor Edvard Munch, y se organiza en torno a los grandes temas de su pintura (Arquetipos, en palabras de Jung): la vida, el amor, la muerte, la mujer. Todas sus obesiones existenciales están recogidas con acierto en las diferentes salas de la exposición. Descripción:El recorrido comienza con "Melancolía", una sala en la que aparece el óleo "Madre e hija" con todos los elementos del expresionismo y la pincelada característica de Munch (pastosa, ondulante, colorida). La tensión del personaje en "Melancolía" refleja la emoción que Munch pretendía transmitir en este inquietante cuadro. La sala "Muerte" incluye obras de gruesos empastes como "La niña enferma" y sus dibujos preparatorios. La siguiente sala "Pánico" pone al espectador ante la sensación de angustia, ansiedad e incertidumbre propias de la obra pictórica de Munch con xilografías como "Ansiedad", "El grito", o "Pánico". La sala "Mujer" nos sumerge en el mundo de la femme fatale, algo propio de la misoginia fin de siècle de la que tanto habló Erika Bornay en su libro "Las Hijas de Lilith". Aquí nos encontramos con obras como "Cenizas", "Pubertad" o "Madonna". La siguiente sala "Melodrama" incluye obras que reflejan ansiedad, dolor e incluye unas pinturas más simbolistas que expresionistas como "Mujer llorando" o "Consolación". Terminamos el recorrido con tres salas pequeñas: "Amor" con "Mujer vampiro en el bosque" (colores más vivos, cabelleras rojizas que caen sobre los hombros, composición piramidal), "Nocturnos" con un repertorio que incluye paisajes nocturnos como "Noche de invierno" donde los tonos azulados nos remiten a la desolación, y finalmente "Vitalismo" para terminar con buen sabor de boca con cuadros coloristas como "Las niñas en el puente" de factura más alegre.
El beso
Lo mejor: La gran colección de xilografías y litografías del pintor que han reunido en la exposición entre las que destacan las maravillosas de "El beso", "Mujer vampiro" y, por supuesto -no podía faltar-, "El grito".

El grito

Mujer vampiro


Comentario: La exposición es todo un acierto y acoge obras que se encuentran organizadas, como suele hacer el Museo Thyssen, en función de la iconografía más que en función del estilo artístico. En esta ocasión, resulta un acierto ya que la muestra permite apreciar los dos grandes estilos de la pintura de Munch, simbolismo y expresionismo, sumergiéndonos en las emociones que deseaba transmitir. Si bien la exposición a nivel artístico y de contenido es un éxito, la logística de la exposición resulta un tanto lamentable. El Museo Thyssen, en su afán por recortar todos los gastos posibles, viene realizando exposiciones en las que ya no se cuenta con paneles informativos. En esta ocasión, la información didáctica viene en un folleto que ni siquiera se reparte de forma automática sino que depende del visitante cogerlo o no (están en el mostrador de la entrada, pero muchos visitantes pasan por ahí distraídos con el tema de la entrada y no caen en cogerlo; había visitantes quejándose de ello en la exposición). Ese folleto es la única guía del recorrido. Inequívocamente, la intención es que el visitante se vea obligado a pagar por la audio-guía si quiere enterarse de algo. No deja de ser lamentable que un Museo como el Thyssen, al enfretarse a la obligación de recortar gastos, recorte precisamente en la información que ofrece al visitante de sus exposiciones temporales que, para más frustación, pagan un importe para ver sus exposiciones temporales que haría deseable que éstas tuvieran paneles informativos.
Puntuación: La muestra sobresaliente; la logística insuficiente. Datos prácticos: "Edvard Munch: Arquetipos", Museo Thyssen, del 6 de octubre 2015 al 17 de enero 2016. Tarifa: 11 Euros. Se acaba de inaugurar por lo que las entradas son difíciles de conseguir para el mismo día (mejor venta anticipada o comprar las entradas por Internet). Una vez en el Museo es posible que haya mucha gente viendo la exposición pero el Museo se esfuerza en poner horarios de entrada para que no se llenen las salas aunque es difícil conseguir verla a gusto (los fines de semana, sobre todo).

Vogue like a painting



La joven de la perla
En pocas palabras: La relación entre moda y pintura ha sido la apuesta del verano del Museo Thysse)n. Se trata de una bonita exposición que recoge diversas fotografías de moda hechas para la revista Vogue por los mejores fotógrafos de los siglos XX y XXI (Mario Testino y Paolo Roversi entre otros). Las fotografías, por su iconografía, puesta en escena o vestuario, aluden a obras pictóricas.
Descripción:La muestra se organiza en torno a los géneros clásicos de la pintura como el retrato, el paisaje y los interiores, las naturalezas muestras, y por supuesto la mujer. Las imágenes evocan cuadros de diferentes periodos de la historia del arte; a veces, la referencia es directa pero otras veces es más sutil. En la primera sala se encuentran las fotografías que más directamente evocan obras de la historia del arte como "La joven de la perla" (cuadro de Vermeer), fotografía de Erwin Blumenfeld (1945), o "Carmen como la Santa Isabel de Zurbarán" fotografiada por Michael Thompson (2000). 
En la segunda sala, aparecen fotografías con un tono más romántico evocando los interiores del palacio de Versalles como en la fotografía que Annie Leibovitz realizó para la película "María Antonieta" de Sofia Coppola. En la sala tercera excelentes fotografías que evocaban los destinos de Ofelia (Mert Alas & Marcus Piggot, 2011) o la soledad en "Barridos por la marea" (Swept Away, 2011) de Patrick Demarchelier. Tambíen destaca en esta sala el inmenso retrato de una mujer con un gorro ruso (fotografía de Mariano Vivanco titulada "Gorro ruso"). En la parte final del recorrido se puede apreciar la fotografía geométrica de Sheila Metzner (1986).
Tim Walker, 2010
Lo mejor: Una interesante fotografía de Tim Wlaker realizada en 2010 que se titula "Clementine Keith Roach" y representa a una especie de Venus dormida dentro de una piscina en forma de concha. La alusión al nacimiento de Venus es interesante porque, a diferencia de la Venus de Boticelli, ésta está dormida como si no quisiera despertar de su sueño, es una Venus que no quiere nacer llena de sensualidad y elegancia.
Lily Cole en la escalera de caracol, 2005, Tim Walker
Comentario:Bonita exposición con la que el Museo Thyssen continúa con su práctica habitual de darle a la moda un espacio dentro del programa del museo. Me parece que es un acierto involucrar la moda en los museos ya que, como todos sabemos, la alta costura se nutre de la historia del arte toda vez que es arte en sí misma. Por tanto, relacionar arte y moda siempre es un acierto. En esta ocasión, se trata de fotografía de moda pero la apuesta es efectiva y la exposición, resultante. El título de la exposición "Vogue like a painting" también resulta poético y tiene una melódica sonoridad. Quizás habría mejorado la exposición indicando en paneles explicativos las relaciones entre las fotografías y las obras pictóricas. La exposición pecaba de cierta falta de información (tampoco había audio guías y el folleto no explicaba los detalles).
Puntuación: Notable.
Datos prácticos: "Vogue like a painting", Museo Thyssen, del 30 de junio al 12 de octubre 2015. 7 Euros.

sábado, 3 de octubre de 2015

TITANIC



En pocas palabras: La exposición que ningún fan de la historia del hundimiento se debería perder es la apuesta otoño-invierno del Centro Cultural de la Villa Fernando Fernán Gómez. Descripción:La exposición cuenta con paneles que muestran fotografías de pasajeros que estuvieron en el barco y se acompañan de vitrinas con objetos que les pertenecieron (cartas, telegramas, fotografías, un diario, un par de zapatos, un costurero o un misal). Al llegar, entregan al visitante unos auriculares que proporcionan explicaciones de todos los paneles y objetos expuestos en vitrinas lo cual permite que cada uno haga la visita a su ritmo. Durante el recorrido, cuentan la historia de los diferentes personajes y también la historia de la construcción del barco, de la compañía White Star Line y del hundimiento. Donde resulta procedente, hacen las oportunas referencias a la película de James Cameron para ayudar al visitante a contrastar la realidad del hundimiento como acontecimiento histórico con la ficción. A lo largo de la exposición, hay instalaciones que reproducen el interior del barco (los pasillos, los camarotes de primera, segunda y tercera clase, un trozo de hielo que simula el frío de un auténtico iceberg, una pasarela para "subir al barco", etc). En la mitad del recorrido, hay una maqueta del barco en la que se puede apreciar la disposición de los camarotes y las diferencias entre la primera, segunda y tercera clase.
Lo mejor: Pasear por los pasillos del barco y sentir que se está navegando en él...
Comentario: A veces, conviene dejar de lado el esnobismo intelectual y dejarse llevar por exposiciones como estas que están orientadas al gran público pero que nos permiten experimentar sensaciones nuevas combinando un acontecimiento histórico con el sensacionalismo de una tragedia que no ha dejado de fascinar a la humanidad.
Puntuación: Sobresaliente.
Datos prácticos:
Centro Cultural de la Villa de Madrid (Fernando Fernán Gómez). Del 2 de octubre 2015 al 6 de marzo 2016 de 10h a 20h. Atención: Los precios cambian de lunes a domingo (el día más barato es el lunes 6 euros; el sábado cuesta 12 euros). Hay mucha cola para comprar las entradas por lo que conviene planear la visita con antelación. Más detalles en la página web: http://www.titanic.eu/pages/planea_tu_visita


sábado, 19 de septiembre de 2015

Bonnard: pintar la Arcadia



En pocas palabras: La propuesta de otoño de la Fundación Mapfre es esta interesante retrospectiva sobre la obra de Pierre Bonnard, un pintor francés inclasificable de finales del siglo XIX y principios del XX, fundador entre otros artistas, del grupo de los nabis.  
Descripción: Originariamente programada por el Museo de Orsay de París, la mayoría de las obras de la muestra proceden de este museo además de algún préstamo procedente de Estados Unidos y de colecciones particulares (la conservadora mencionó en la conferencia inaugural de la exposición en París que la exposición sirvió de excusa para restaurar algunos cuadros). La exposición abre con una sala denominada "Un nabi très japonard" (Un nabi muy japonista) que alude a la influencia del arte japonés en la obra del pintor. En esta sala se puede contemplar el elegante "Femmes au jardin", concebido como biombo, que abre la exposición tras la entrada azul y sumerge al espectador en el ambiente nabi con su compleja red de puntos, líneas, espirales, retículas, arabescos y manchas de llamativos colores. Todo un acierto. Le sigue el biombo de cuatro hojas litografiadas, "Frise de fiacres. Promenade des nourrices", con alguna reminiscencia de Toulouse Lautrec en el rostro del personaje femenino. A continuación, una explosión de cuadros en los que predomina el color verde con obras como "Crépuscule". En la sala siguiente (Interior), aparecen obras como "L'homme et la femme" con cuerpos desnudos contrapuestos a cada lado de un biombo, y otras composiciones interiores con cierto erotismo. La sala Intimidad es la más interesante desde un punto de vista técnico. Presenta la reinvención del desnudo a través del color en atmósferas íntimas ("Nu de dos à la toillette", "Nu dans un intérieur"). Esta es la sala en la que se exponen los cuadros con mayores matices del pintor: obras con contrastes de colores, en los que los estratos de color organizan la composición. La siguiente sala, Retratos escogidos, incluye retratos de los mecenas del artista (los hermanos Bernheim-Jeune y la conocida Misia Natanson/Edwards que aparece retratada en obras como "L'après-midi bourgeoise". La sala Fotografía presenta numerosas fotografías de pequeño tamaño hechas por el pintor en su vida cotidiana y la sala Autorretratos incluye dibujos (destacan bocetos para abanicos). La sala Ultravioleta hace referencia al color del cielo de la Costa Azul, donde Bonnard pintó las obras aquí expuestas que representan paisajes ("Trouville, la sortie du port" con impresión de luz en blancos y amarillos y "L'enlèvement d'Europe" donde predomina el azul). Finalmente, la sala "Grandes decoraciones. Et in Arcadia Ego" incluye los paneles decorativos para murales que pintó para Misia Natanson/Edwards como "Après le déluge", "Jeux d'eaux" y "Le plaisir": sinfonías pastorales, con un marco de monos y loros en los irregulares bordes que nos remiten a un tiempo de felicidad arcádica, una suerte de paraíso terrenal a la imaginería extravagante y pasional.
Lo mejor: Lo mejor de esta exposición está al principio (con los biombos de influencia japonesa) y al final (con los grandes murales decorativos). Pero entre medias también está lo más interesante desde un punto de vista técnico, que es con lo que me quedo: son los dos cuadros de desnudos femeninos en los que el artista ha experimentado con los estratos de color para crear la composición: "Nu de dos à la toilette" y "Nu dans un intérieur".


Comentario:El título de la exposición en París fue "Pierre Bonnard: pintar la Arcadia"; en España han elegido denominarla simplemente "Bonnard", quizás porque los paneles decorativos del artista que representan ese mundo idílico de la Arcadia se reducen a una de sus salas. Sin embargo, me habría parecido un título más original para la exposición. Contemplar la retrospectiva de un artista es siempre interesante porque da una visión de conjunto de su obra. En este caso, el objetivo de la muestra está cumplido ya que permite observar los matices de su trabajo, la evolución artística en la experimentación con el color y la búsqueda de las formas. En este sentido, la exposición es un acierto. Como los artistas de su tiempo, Bonnard experimenta con luz y color, pero se aleja del impresionismo en esa búsqueda de matices que siempre persigue lo cual hace que la exposición resulte más interesante.
Puntuación: Notable.  
Datos prácticos: Fundación Mapfre. Del 19 de septiembre de 2015 al 10 de enero de 2016. Lunes de 14h a 20h. Martes-Sábados de 10h a 20h. Domingos de 11h a 19h.