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sábado, 19 de septiembre de 2015

Bonnard: pintar la Arcadia



En pocas palabras: La propuesta de otoño de la Fundación Mapfre es esta interesante retrospectiva sobre la obra de Pierre Bonnard, un pintor francés inclasificable de finales del siglo XIX y principios del XX, fundador entre otros artistas, del grupo de los nabis.  
Descripción: Originariamente programada por el Museo de Orsay de París, la mayoría de las obras de la muestra proceden de este museo además de algún préstamo procedente de Estados Unidos y de colecciones particulares (la conservadora mencionó en la conferencia inaugural de la exposición en París que la exposición sirvió de excusa para restaurar algunos cuadros). La exposición abre con una sala denominada "Un nabi très japonard" (Un nabi muy japonista) que alude a la influencia del arte japonés en la obra del pintor. En esta sala se puede contemplar el elegante "Femmes au jardin", concebido como biombo, que abre la exposición tras la entrada azul y sumerge al espectador en el ambiente nabi con su compleja red de puntos, líneas, espirales, retículas, arabescos y manchas de llamativos colores. Todo un acierto. Le sigue el biombo de cuatro hojas litografiadas, "Frise de fiacres. Promenade des nourrices", con alguna reminiscencia de Toulouse Lautrec en el rostro del personaje femenino. A continuación, una explosión de cuadros en los que predomina el color verde con obras como "Crépuscule". En la sala siguiente (Interior), aparecen obras como "L'homme et la femme" con cuerpos desnudos contrapuestos a cada lado de un biombo, y otras composiciones interiores con cierto erotismo. La sala Intimidad es la más interesante desde un punto de vista técnico. Presenta la reinvención del desnudo a través del color en atmósferas íntimas ("Nu de dos à la toillette", "Nu dans un intérieur"). Esta es la sala en la que se exponen los cuadros con mayores matices del pintor: obras con contrastes de colores, en los que los estratos de color organizan la composición. La siguiente sala, Retratos escogidos, incluye retratos de los mecenas del artista (los hermanos Bernheim-Jeune y la conocida Misia Natanson/Edwards que aparece retratada en obras como "L'après-midi bourgeoise". La sala Fotografía presenta numerosas fotografías de pequeño tamaño hechas por el pintor en su vida cotidiana y la sala Autorretratos incluye dibujos (destacan bocetos para abanicos). La sala Ultravioleta hace referencia al color del cielo de la Costa Azul, donde Bonnard pintó las obras aquí expuestas que representan paisajes ("Trouville, la sortie du port" con impresión de luz en blancos y amarillos y "L'enlèvement d'Europe" donde predomina el azul). Finalmente, la sala "Grandes decoraciones. Et in Arcadia Ego" incluye los paneles decorativos para murales que pintó para Misia Natanson/Edwards como "Après le déluge", "Jeux d'eaux" y "Le plaisir": sinfonías pastorales, con un marco de monos y loros en los irregulares bordes que nos remiten a un tiempo de felicidad arcádica, una suerte de paraíso terrenal a la imaginería extravagante y pasional.
Lo mejor: Lo mejor de esta exposición está al principio (con los biombos de influencia japonesa) y al final (con los grandes murales decorativos). Pero entre medias también está lo más interesante desde un punto de vista técnico, que es con lo que me quedo: son los dos cuadros de desnudos femeninos en los que el artista ha experimentado con los estratos de color para crear la composición: "Nu de dos à la toilette" y "Nu dans un intérieur".


Comentario:El título de la exposición en París fue "Pierre Bonnard: pintar la Arcadia"; en España han elegido denominarla simplemente "Bonnard", quizás porque los paneles decorativos del artista que representan ese mundo idílico de la Arcadia se reducen a una de sus salas. Sin embargo, me habría parecido un título más original para la exposición. Contemplar la retrospectiva de un artista es siempre interesante porque da una visión de conjunto de su obra. En este caso, el objetivo de la muestra está cumplido ya que permite observar los matices de su trabajo, la evolución artística en la experimentación con el color y la búsqueda de las formas. En este sentido, la exposición es un acierto. Como los artistas de su tiempo, Bonnard experimenta con luz y color, pero se aleja del impresionismo en esa búsqueda de matices que siempre persigue lo cual hace que la exposición resulte más interesante.
Puntuación: Notable.  
Datos prácticos: Fundación Mapfre. Del 19 de septiembre de 2015 al 10 de enero de 2016. Lunes de 14h a 20h. Martes-Sábados de 10h a 20h. Domingos de 11h a 19h.


jueves, 9 de julio de 2015

El arte mochica del antiguo Perú: oro, mitos y rituales


Vasijas-estribo con (i) el símbolo de la espiral y (ii) el símbolo triangular que refleja los tres mundos de la cosmovisión mochica
En pocas palabras: Una exposición excelente; en mi opinión, una de las mejores exposiciones para ver en Madrid este verano. Se trata de la muestra de arte mochica que ofrece el Caixa Forum. La propuesta resulta original ya que ofrece una visión completa del arte mochica con muchas piezas procedentes del Museo Larco de Perú.
Organizadores: Museo Larco de Perú. Comisaria Ulla Holmquist. 

Descripción: La exposición consta de 15 ambientes: 1º Comienza con una corona de oro repujado (Atuendo de oro) y representación humana con felinos rampantes perteneciente a algún miembro de posición social elevada en la cultura mochica; 2º Siguen diversos recipientes ceremoniales (vasijas-estribo) tallados con representaciones vegetales como la yuca, la papa y el maíz propios del arte mochica (aquí aprendemos, por ejemplo, que el maíz al ser dorado se asemejaba al mundo celeste y los tubérculos al mundo de abajo); 3º Maravilloso panel que recoge a gran tamaño el desarrollo del programa iconográfico de tres vasijas-estribo expuestas en vitrina bajo el título Los mundos; 4º Más recipientes ceremoniales que muestran la representación de la trilogía sagrada del arte mochica (aves para el mundo celeste, felinos para el mundo terrestre y serpientes para el mundo subterráneo); 5º Bajo el lema Símbolos que permanecen se nos presentan objetos que reflejan la dualidad como concepto básico en la cosmogonía del arte mochica (destaca la espiral presente en un recipiente ceremonial); 6º Un acertadísimo vídeo de 10 minutos realizado por el Museo Larco de Perú al que pertenecen las piezas de la exposición y que nos descubre las claves más importantes del arte mochica (aprendemos que el museo debe su nombre al arqueólogo Larco, siglo XX, que descubrió muchas de estas piezas); 7º Piezas que reflejan la interacción entre los tres mundos (celeste, terrenal y sub-mundo) que según la cultura mochica tenía lugar durante el acto sexual por lo que en este ambiente hay representaciones eróticas; 8º Bajo el lema El brindis ceremonial se presenta una muestra de queros o vasos ceremoniales que guardaban la chicha durante los rituales (aquí destacan unas copas de plata finamente labradas); 9º Bajo el lema La decapitación mítica se muestran las famosas vasijas-estribo con representaciones de retratos (incluye cabeza-ofrendas adscritas a la cultura nazca); 10º-11º-12º Objetos relacionados con la cacería del venado, la música y la guerra ritual (destacan moluscos-trompeta); 13º Muestras de textil y vasijas bajo el lema El culto a los ancestros; 14º Una bonita muestra de orfebrería mochica con atuendos de oro repujado utilizado en ceremonias y objetos de plata así como joyas; 15º La leyenda de Ai Apaec (el héroe de la mitología mochica).
Lo mejor: La cosmogonía del arte mochica que se deduce de los objetos expuestos a lo largo de la exposición resulta fascinante. Por ello, me quedo con el recipiente ceremonial con representación de espirales entrelazadas como símbolo de su cosmovisión. Sin embargo, hay muchas piezas muy originales como la másca de Ai Apaec realizada en cobre o una vestimenta funeraria chimú hecha en algodón, alpaca y vicuña.
Cerámica erótica

Comentario: Magnífica exposición: el arte mochica es una de las culturas más interesantes del arte precolombino pero es mal conocido por el público general que tiende a asociar Perú únicamente con la cultura de los incas, muy posterior a la mochica. Por ello, esta exposición merece todos los halagos. Además, las salas están ordenadas siguiendo un orden y, si el objetivo era adentrarnos en el arte mochica y en la cosmovisión del pueblo de los antiguos peruanos, dicho objetivo se cumple a la perfección. Los paneles ilustrativos de los sacrificios y otros rituales sitúan los objetos de la exposición en su contexto ceremonial. Además, la muestra reúne objetos que reflejan todos los ámbitos en los que destaca el arte mochica: a saber, la cerámica con muchos ejemplos de vasijas-estribo, y la orfebrería que refleja el nivel de técnica en el repujado del oro y su talla, abundantes cerámicas. Todo está expuesto de forma clara y quizás lo único que lamenté fuera que en su énfasis por resultar didácticos y explicar el arte mochica al público, omitieron información sobre la técnica artística centrándose sólo en la iconografía de las piezas. Con todo, la exposición es excelente y si nunca se ha visitado el Perú, es una ocasión única de apreciar piezas de arte mochica sin moverse de España.
Máscara de Ai Aapec en cobre
Puntuación: Sobresaliente.
Datos prácticos:
"El arte mochica del antiguo Perú: oro, mitos y rituales". Caixa Forum de Madrid. Del 3 de julio al 4 de octubre 2015. Entrada 4 euros.
 
Vasijas con paneles que desarrollan el programa iconográfico

Animales y Faraones: el reino animal en el Antiguo Egipto

En pocas palabras: Se trata de una exposición temática y arqueológica que versa sobre la representación de animales en el arte egipcio. La ambiciosa propuesta de primavera-verano del Caixa Forum se queda en una muestra de objetos variopintos cuyo nexo de unión (la representación de animales) resulta poco original.
Organizadores: Museo del Louvre.
Descripción: La exposición reúne objetos diversos cuyo único punto en común es que pertenecen al arte egipcio y que representan animales. Por este motivo, la muestra carece de originalidad y no aporta una visión nueva sobre el arte egipcio. La exposición comienza con una instalación cuyo objetivo parece ser adentrar al espectador en las riberas del río Nilo para luego mostrarle su fascinante fauna y la influencia que ésta tuvo en el arte. El efecto de la instalación inicial habría resultado acertado, si no fuera porque le suceden pasillos laberínticos, sin sentido ni indicaciones, en los que uno se pierde intentando averiguar cuál es el orden lógico de la exposición. A lo largo de ese confuso meandro que forma la primera parte de la exposición, se ven desfilar objetos pequeños en vitrinas. No hay ninguna sorpresa: cuencos, recipientes votivos, cajas cilíndricas, figuritas varias, amuletos, vasos canopos, estelas, varios óstrakon y alguna que otra acuarela de Boussac (siglo XX) con representaciones de cacerías, estanques o navigación que cuelgan de las paredes. En la segunda parte de la exposición, una vez fuera del laberinto, nos encontramos con una sala más oscura dedicada a seguir exponiendo objetos de pequeño y mediano tamaño. En esta sala,  destaca algo que aunque no forma parte del catálogo de la exposición, resulta didáctico: un panel con una explicación didáctica sobre ideogramas, fonogramas y el sentido de lectura de un jeroglífico. Finalmente, la tercera parte es una sala diáfana que expone objetos de mayor tamaño que siguen estando expuestos sin un orden concreto. Aquí se aprecian, por ejemplo, diversas esculturas de esfinges de gran tamaño. Destaca un grupo estatuario en granito rosa perteneciente a la base del obelisco del Templo de Luxor con representaciones de babuinos adscrito al Imperio Nuevo.
Lo mejor: La famosa Paleta de los Chacales del periodo predinástico (3.300-3.100 a.C.) adscrita a la cultura Nagada III.
Comentario: Al ser el título de la exposición "Animales y Faraones: el reino animal en el Antiguo Egipto" y al promocionarse por todas las calles de Madrid con cierta pomposidad,  sabía que me encontraría con una exposición temática cuyo objetivo sería reunir un montón de piezas de diferentes orígenes y estilos con la única excusa de representar animales, algo que, como todos sabemos, es muy corriente en el arte egipcio. Ese es el principal problema de esta exposición: el tema está trillado y verla no aporta una visión diferente del arte egipcio. Su única ventaja es ver en Madrid muchas piezas extraídas de los impresionantes fondos del Museo del Louvre de París. La frase del folleto es, en este sentido, explícita: "No es necesario ser egiptólogo para advertir la amplia presencia de la figura animal en el arte egipcio". Mi comentario sobre esta frase sería: En efecto, ¿y qué aportáis de nuevo en esto? Nada.
Puntuación: Insuficiente.
Datos prácticos: "Animales y Faraones: el reino animal en el antiguo Egipto". Caixa Forum de Madrid. Del 1 de abril al 23 de agosto 2015. Entrada 4 euros.

lunes, 13 de abril de 2015

Cuarto Milenio: La exposición

En pocas palabras: Esta exposición, destinada a los fans del programa "Cuarto Milenio", es la ocasión de apreciar réplicas de numerosas obras de arte prehistórico y antiguo junto con otras curiosidades con un enfoque diferente, alejado del discurso académico. 
Descripción: La exposición reúne reproducciones de objetos utilizados en el programa de "Cuarto Milenio". En la entrada, nos encontramos con una réplica a tamaño natural de un moai de la Isla de Pascua. En la primera sala, hay una réplica de la "casa de las caras de Bélmez" con reproducciones de las caras y documentación que incluye recortes de prensa, fotografías de la evolución de los rostros y la reproducción de una tumba que se halló dentro de la casa a raíz de una excavación.
Máscara vinca (VII milenio a.C)
La segunda sala incluye diversos espacios dedicados al misterio entre los que destacan la serie de reproducciones de esculturas de  antigüedad precolombina ("astronautas de la antigüedad"), diversos ooparts, y reproducciones de inventos de Leonardo da Vinci, entre otros objetos de criptozoología y reproducciones de momias.

Gargola de Notre Dame de Paris
En la tercera sala, se mezclan reproducciones de objetos medievales (como una capa de reo de la Inquisición o la reproducción de una gargola de la catedral de Notre Dame de Paris) con objetos de arte antiguo (entre los que se halla el relieve de Lilith adscrito al periodo de Isin-Larsa, último rey de la III Dinastía de Ur en Mesopotamia). Finalmente, en la cuarta y última sala nos encontramos con objetos de arqueología forense entre los que destacan una réplica del cuerpo del profeta Jesús utilizada por el médico forense del programa para explicar la hipotética autopsia de su cuerpo, las reproducciones de los rostros de los ocho supuestos personajes que podrían haber sido "Jack el estripador", una réplica a tamaño natural de un hombre de Neandertal y las réplicas de diversas obras de arte prehistórico entre las que nos encontramos con ejemplos de pinturas rupestres (destacan las famosas figuras adscritas al llamado "arte macroesquemático" encontradas en el Abrigo de Plá de Petrarcos) y esculturas ibéricas (Damas de Elche y del Cerro de los Santos, entre otras).
Plá de Petrarcos (arte macroesquemático)

Relieve de Lilith
Lo mejor: La reproducción del relieve en terracota de "Lilith" perteneciente a la colección del Coronel Norman Colville.
Comentario: A pesar de su carácter sensacionalista, que en ocasiones puede adolecer de una falta de rigor histórico, la exposición tiene un carácter divulgativo interesante por cuanto que algunas de las réplicas expuestas se ajustan a piezas originales que no siempre tenemos la oportunidad de apreciar en vivo (como los moai de la Isla de Pascua o el relieve de Lilith). Dicho esto, en la exposición no encontraremos carteles ni folletos que expliquen la trascendencia histórica o artística de los objetos expuestos; tampoco encontraremos explicaciones que concuerden con el discurso oficial académico. Aún así, resulta interesante ver estos objetos y dejarse llevar por la imaginación, olvidando por un instante el discurso académico y conociendo esa "otra interpretación" que se les puede dar. El interés es por tanto fundamentalmente lúdico. El objetivo de la exposición, en este sentido, está conseguido ya que consiste en exponer objetos que han aparecido a lo largo de las temporadas del programa para que el público las pueda apreciar (y les saque fotos). En definitiva, es una exposición orientada a los fans del programa que no quedarán decepcionados. Para aficionados al arte, también está bien pues brinda la oportunidad de ver réplicas de algunas obras de arte con una interpretación diferente. 
Puntuación: Notable.
Datos prácticos: "Cuarto Milenio: La exposición". Casa de América de Madrid. Del 13 al 26 de abril 2015. Entradas 12 euros. Duración de la visita: 1 hora. Es conveniente llegar media hora antes ya que hay cola. Las entradas se compran por Internet (http://www.ticktackticket.com/entradas/buscar.do?claves=cuarto+milenio&categoria=TOT&poblacion=t&dia=27&mesany=012015&diaSelected=26&mesanySelected=0&origin=MEDC). En el interior, dejan hacer fotos por lo que merece la pena llevarse una cámara.

sábado, 11 de abril de 2015

Dufy



Barcos y Barcas: Influencia de Cézanne

En pocas palabras: Una exposición de la obra del pintor francés Raoul Dufy (1877-1953) adscrito al fauvismo que recibió influencias de Cézanne y Matisse. Organizadores: Museo Thyssen (comisario Juan Ángel López-Manzanares) con la colaboración de la Comunidad de Madrid. 
Descripción: La exposición comienza con la presentación de la cronología de la vida del pintor para dar a conocer sus influencias (Matisse y Cézanne, principalmente) así como su participación en el estampado de telas que derivan de su relación profesional con el modisto Paul Poiret. A continuación, se suceden varias salas agrupadas en torno a cuatro periodos que marcan la evolución de su obra. En un primer lugar, se presenta a Dufy como pintor que se forma en la estela del impresionismo con cuadros que captan la luz ambiental y buscan el equilibrio entre la línea y el color (destaca "14 de julio en Le Havre" de 1906). La segunda parte dedicada al periodo constructivo presenta diversos cuadros, entre los que destaca "Barcos y Barcas" con formas simplificadas y geometrización de las formas al estilo de Cézanne así como una paleta restringida de colores. También exponen una colección -procedente del Centro Pompidou de París- de xilografías y dibujos de mina de grafito sobre papel (a veces con tinta china) que Dufy realizó para ilustrar el "Bestiario o Cortejo de Orfeo" de Apollinaire en 1910-11. La tercera parte titulada "Decoraciones" nos lleva a la faceta de Dufy como pintor de cerámicas y de telas (destaca el estampado en tela de algodón "Neptuno o el marinero" de 1918). Finalmente, la cuarta parte dedicada a la luz de los colores presenta diversas obras realizadas por Dufy en la provenza francesa con una luminosidad abstracta interesante, con influencias de Matisse como en la ventana abierta de "El estudio del Impasse Guelma".
Estudio del Impasse Guelma: Influencia de Matisse
Lo mejor: La colección de xilografías para ilustrar el Bestiario de Apollinaire en la que nos encontramos con pavos reales, serpientes, camellos, elefantes, pulgas y versos de Apollinaire como "La puce" o "La chèvre du Thibet".
Xilografía Raoul Dufy
Comentario: Las obras proceden en su mayoría del Centro Pompidou de Paris y la exposición ofrece una visión genérica de la obra de Dufy si bien, como afirma el folleto, no se centra en las escenas más conocidas de la obra del pintor como son las escenas de regatas, carreras de caballos y otros cuadros dedicados a los placeres del ocio burgués de principios de siglo, sino que pretende mostrar la gestación de su estilo, la búsqueda de soluciones plásticas, el paso del impresionismo al fauvismo con la influencia geométrica de Cézanne. En definitiva, la muestra está bien y, aunque a veces parece girar únicamente en torno a las influencias de Cézanne y Matisse, también nos ofrecen una visión propia del artista mostrándonos obras que presentan singularidades únicas como "El campo de trigo" o "Naturaleza muerta con violín. Homenaje a Bach". 
Campo de Trigo

Naturaleza muerta con violín
Puntuación: Notable.
Datos prácticos: "Dufy". Museo Thyssen-Bornemisza. Del 17 de febrero al 17 de mayo 2015. Martes-Domingo 10h-19h. Sábados 10h-21h. Entrada 9 euros (14 euros entrada combinada para ver la exposición de Delvaux).